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Coberturas para exterior: del parasol a la vela de jardín, un cambio de estilo

Coberturas para exterior: del parasol a la vela de jardín, un cambio de estilo

Repararse del calor y de los rayos solares ha sido, desde siempre, una exigencia fundamental del hombre quien, a lo largo de su historia, ha puesto a punto sistemas cada vez más funcionales y tecnológicamente avanzados.

La primera forma de cobertura que se conoce ahonda sus raíces en el siglo XII a. C., en la que se puede considerar una configuración primordial de sombrilla parasol. 

Pero. ¿cómo hemos pasado de los parasoles de hace miles de años a las actuales cobertura de exterior e, incluso, del parasol a la vela de jardín, una solución moderna, con prestaciones y diseño atractivo? Descubrámoslo en este artículo. 

En el principio era la sombrilla

No se sabe con exactitud si las primeras sombrillas aparecieron en China o en el Imperio Medio de Egipto; encontramos testimonios tanto en los frescos dentro de algunas tumbas egipcias (en forma de abanicos parasol), como en escrituras de la antigua China. Sin duda, en su origen, la sombrilla no se usaba para protegerse de la lluvia, sino que se usaba como instrumento para proteger la piel de la exposición solar, de uso exclusivo de la población adinerada, por lo tanto, representaba un símbolo de lujo y nobleza.

Luego, la sombrilla se importa a la antigua Roma, donde inicia a diferenciarse, adoptando incluso formas primordiales de cobertura de exterior: en verano, por ejemplo, en el Coliseo se extendía un toldo ligero que servía para resguardar a los espectadores del sol.

A partir de 1500 la sombrilla comienza a difundirse también en Europa, reinterpretada en las líneas y en la función: en Italia se usa en la moda, como elemento decorativo, mientras que es probablemente en Inglaterra donde comienza a ser usada como paraguas.

Con el paso de los siglos, la sombrilla se transforma en un instrumento transversal, adoptando formas y funciones diferentes, incluida la configuración del actual parasol, utilizado como resguardo de la lluvia y de los rayos solares para los momentos al aire libre.

Cobertura de exterior: la exigencia de resguardarse del sol

Resguardarse del sol y de los rayos solares ha sido, por lo tanto, la exigencia en la que se basa la evolución que ya llevado, a lo largo del tiempo, a arquitectos y diseñadores a desarrollar nuevas configuraciones de coberturas para exteriores, funcionales en su objetivo primario pero también conforme a los cambios de la moda y de los estilos.

Un ejemplo lo encontramos en los primeros cenadores o pérgolas; los cenadores (como los conocemos hoy) aparecen en la Inglaterra victoriana como elemento de jardín de la clase alta, refugio exclusivo dentro de las grandes propiedades inglesas.

Las pérgolas, en cambio, nacen como recurso para resguardarse del sol en el paso de la casa de labranza a la casa rural, en zonas de campo.

En los años, estas soluciones de cobertura para los espacios exteriores se transforman en auténticos anejos de la casa, manteniendo su funcionalidad (incrementada por los materiales tecnológicamente avanzados) y adquiriendo también un valor altamente estético. 

Actualmente el objetivo es realizar estructuras que ofrezcan mejores prestaciones y tengan un diseño atractivo, capaces de satisfacer las exigencias de los ambientes privados y contract, para personalizar el espacio exterior incluso de pequeños entornos, recreando la armonía entre interior y exterior, entre hombre y naturaleza en todo momento. En el ámbito de este panorama, en el que cambian las exigencias y los estilos, se ha desarrollado otra alternativa de la vida en el exterior, paralela, pero completamente distinta: las modernas velas de jardín representan una auténtica revolución, capaz de incorporarse con discreción y elegancia a cualquier. 

Del parasol a la vela de jardín: una tendencia en evolución

El parasol es, sin duda, un elemento práctico, adecuado para cubrir de manera temporal superficies y permite guardarlo fácilmente.

Pero hacer cultura de la vida en el espacio exterior para Corradi es otra cosa. De hecho, el paso del parasol a la vela de jardín es más que una evolución: es el nacimiento de un auténtico sector nuevo, que satisface las exigencias funcionales y estéticas de los espacios exteriores modernos. Sin embargo, las prestaciones elevadas y tecnológicamente avanzadas, no deben crear la idea de objetos más exigentes en términos de uso y de mantenimiento; la vela de sombra representa una experiencia diferente, un estilo que marca la diferencia

A continuación, presentamos las características y las ventajas de elegir las velas de sombra para los propios espacios al aire libre. 

Velas de jardín: un nuevo horizonte para las coberturas de exterior

Las velas de jardín tienen una alta resistencia a los agentes atmosféricos, son menos voluminosas que una pérgola y su mantenimiento es sencillo.

Además, a pesar de ofrecer un elevado grado de protección de los rayos UV, dejan pasar el aire, permitiendo la creación de agradables zonas de sombra bien ventiladas, revelándose perfectas para el sector contract, donde las eligen en particular los locales y restaurantes con vistas al mar. 

Corradi propone las velas en tres modelos de la línea Sun Sails, auténticos iconos de estilo. Pero ¿cuáles son las características técnicas que hacen de las velas de sombra Corradi un producto único y tecnológicamente avanzado?

Velas de sombra Corradi: las coberturas para exterior de alta tecnología

El exhaustivo conocimiento del mundo náutico y la aplicación de las tecnologías de las velas más de vanguardia son la base del nacimiento de las velas de sombra Corradi.

Perfecta combinación de arquitectura y vida en el espacio exterior, son la solución ideal para transformar el jardín o la terraza en una auténtica zona para vivir, donde disfrutar los meses más agradables al resguardo de los rayos de sol. 

Lo que sorprende de las velas de sombra Corradi además de la increíble funcionalidad, es el estilo: refinado y elegante, caracterizado por las líneas definidas y sinuosas, su inconfundible diseño contribuye a realizar un efecto escenográfico y armónico. Gracias a la extrema versatilidad de los tres modelos Defense, Maestrale y Scirocco y la unión perfecta entre diseño y naturaleza, se podrá valorizar al máximo cualquier espacio exterior.

Sin embargo, las características que las hacen únicas son tecnología e innovación:

  • La lona de las velas de sombra Corradi es realizada de Dacron®, un poliéster entrelazado de derivación náutica, sometido a un tratamiento específico de protección de los rayos UV; en cambio, la estructura de acero inoxidable o de aluminio anodizado que le dan la máxima ligereza y resistente al desgaste.
  • Gracias a un mecanismo que puede ser automático o manual, estas velas de jardín pueden enrollarse completamente en pocos segundos.
  • La elevada resistencia y elasticidad de los materiales proporciona a las velas de jardín un alto grado de resistencia a los agentes atmosféricos - como sol, salinidad y viento - con un mantenimiento muy simple.
  • La vela se orienta 90° en la versión adosada y 360° en la versión autoportante, siempre en el mínimo tamaño: lo ideal para poder seguir el sol durante todo el día.
  • Las velas de sombra Corradi están disponibles en diferentes variantes y se pueden combinar entre sí para crear un espacio exterior que sea realmente a medida de quien lo vive. 

Del parasol a la vela de jardín, se ha recorrido un largo camino; los materiales innovadores, la gran funcionalidad y el diseño de tendencia hacen de estas dos soluciones unas propuestas difícilmente comparables.

Entonces, ¿por qué no comenzar ya a disfrutar los meses más agradables debajo de Defense, la más icónica entre las velas Corradi, a tal punto que es un modelo patentado?